El crecimiento continuado de la población del planeta (9.500 millones de personas en 2050), la pobreza hídrica, el aumento progresivo del consumo del agua (se ha triplicado en el siglo XX), la mala gestión de la misma, y la existencia de instalaciones y grandes infraesctructuras deficientes y obsoletas, pueden ser las causas del problema del agua a nivel mundial. La concienciación social y política respecto del uso responsable del agua, junto a los avances en tecnología enfocados al consumo y saneamiento eficiente pueden ser soluciones efectivas, tanto a nivel urbano como doméstico. Los usuarios de los edificios consumen agua y generan residuales. Existen estrategias verdes, para el ahorro y la eficiencia en el uso del agua, que se pueden aplicar en el diseño y mantenimiento de los edificios. En este post os explicamos las estrategias de LEED.









